¿Qué es la tDCS y cómo puede ayudar a los pacientes neurológicos?

Estimulación Transcraneal por Corriente Directa

La estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) es una técnica de neuromodulación no invasiva e indolora que consiste en aplicar una corriente eléctrica de baja intensidad sobre el cuero cabelludo mediante unos electrodos con el objetivo de estimular áreas específicas del cerebro.

Ya que la tDCS no necesita preparación previa por parte del paciente y puede aplicarse tanto en niños como en adultos, se ha utilizado para tratar diversas condiciones neurológicas, como ictus, depresión, dolor crónico, esclerosis múltiple, el Parkinson o el Alzheimer. También se ha demostrado que puede mejorar el rendimiento cognitivo y motor en personas sanas o con deterioro leve.

La tDCS ha demostrado ser una poderosa herramienta complementaria a las terapias convencionales, mejorando y acelerando la recuperación clínica, pudiendo ofrecer a los pacientes una intervención personalizada y eficaz que potencie su recuperación y su calidad de vida. También tiene un gran potencial en la eficacia de otros tratamientos farmacológicos, permitiendo reducir la dosis de los mismos. El efecto neuromodulador de la tDCS se alcanza con la aplicación de manera regular y repetida, obteniéndose un incremento de la neuroplasticidad cerebral. Este efecto posibilita la mejoría clínica en determinadas enfermedades neurológicas y psiquiátricas.


¿Cómo funciona la tDCS y qué beneficios tiene?

La tDCS se basa en la capacidad de la corriente eléctrica de baja intensidad para modificar el umbral de excitabilidad de las neuronas, es decir, la facilidad con la que estas se activan o se inhiben. Así, dependiendo del protocolo de estimulación que se establezca en función del paciente y la patología, se podrán estimular o suprimir determinadas áreas cerebrales relacionadas con funciones específicas. Los beneficios de la tDCS son múltiples y dependen del tipo y la duración de la estimulación, así como del perfil y las necesidades de cada paciente. Algunos de los efectos más comunes son:

  • Mejora de la función motora y sensorial en pacientes con ictus o lesión medular.
  • Reducción del dolor neuropático central y periférico, o dolor crónico en pacientes con fibromialgia, migraña o neuralgia del trigémino.
  • Mejora de los síntomas de la fibromialgia y la fatiga crónica, así como la rehabilitación motora en enfermedades como el Parkinson, el temblor esencial o las distonías.
  • Mejora de la memoria, la atención, el lenguaje y las funciones ejecutivas en pacientes con deterioro cognitivo o demencia.
  • Mejora del estado de ánimo y reducción de los síntomas depresivos en pacientes con depresión mayor o resistente al tratamiento farmacológico.

Aumento de la creatividad, el aprendizaje y la resolución de problemas en personas sanas o con bajo rendimiento académico o laboral.


¿A quién va dirigida la tDCS y cómo se aplica?

La tDCS es una técnica segura y bien tolerada que puede beneficiar a personas de cualquier edad y condición.

La aplicación de la tDCS requiere una evaluación previa por parte de un profesional cualificado que determine los objetivos terapéuticos, el protocolo adecuado y el seguimiento a través de un mapeo cerebral (qEEG). La sesión dura entre 20 y 30 minutos y se realiza en un ambiente tranquilo y cómodo. El paciente se coloca unos electrodos sobre el cuero cabelludo que están conectados a un dispositivo que genera una corriente eléctrica constante y regulable.

Durante la estimulación, el paciente podrá sentir un ligero cosquilleo o calor en la zona estimulada, pero no suele ser molesto ni doloroso. Entre el 1-2% de los paciente puede sentir cefalea, mareo o sintomatología similar, siendo estos efectos siempre pasajeros y de muy corta duración. La frecuencia y la duración de las sesiones dependen de cada caso, pero en general se recomienda realizar entre 10 y 20 sesiones, con una periodicidad de 2 o 3 veces por semana. Los efectos de la tDCS suelen ser acumulativos y duraderos, pero pueden variar según la persona y el tipo de estimulación. Por eso, es importante combinar la tDCS con otras terapias que refuercen el aprendizaje y la plasticidad cerebral.

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